... y al respirar propongo ser quien ponga el aire. Propongo inhalarlo tan fuerte que me duela, que su esencia me llene de pureza y me vacíe esa crueldad que se ha instalado en mi pecho. Propongo recibirlo de rodillas, con los brazos abiertos, a pecho descubierto y con las manos en garra, con los ojos cerrados y la mente despierta. Y al expulsarlo quiero abrir tanto la boca y las alas de la nariz que se me hagan llagas en los labios, que se resequen las paredes del tabique y se me agriete la lengua. Quiero echarlo de golpe para que se lleve el dolor y la sangre de la medianía. Quiero hacerlo de repente para que se quede el resuello final con la sonrisa. Y después volver a respirar como siempre, tranquilo, contento, al menos una vez lo he hecho de verdad...
domingo, 26 de abril de 2009
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1 comentario:
Y mientras respiras sientes como algo más que el aire ensancha tus pulmones dejando paso a todos los sentimientos que caben en cada inspiración. Y mientras respiras libras tu propia batalla intentando que los fantasmas de tu alma dejen de arrastrar cadenas y se marchen... Y una vez llega esa sonrisa: ¿qué es lo siguiente?
Mi casa está abierta, ya lo has visto. Acomódate en ella.
Besos,
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