Eres una pequeña extraterrestre caída en un mundo ajeno,
lo desconoces,
lo extrañas.
Te abres paso y sobrevives sola entre los muertos de corazón,
lo reconoces,
no engañas.
Me has dejado conocerte y siempre quiero estar contigo,
gracias mi amor,
me halagas.
Súbeme a tu nave, pequeña, y déjame atravesar el tiempo,
grítame desde tu casa, marciana,
y lloraremos juntos
en esta vida que sabemos que se acaba.
Si sales de casa, tu legión de miedos te acompaña,
te abrumas,
no escapas.
Si duermes sola, tu cabeza en una gramola que no para,
la pierdes,
la matas.
Me has dejado que respire un poco de tu aire,
gracias mi vida,
me salvas.
Súbeme a tu nave, pequeña, y déjame atravesar el tiempo,
grítame desde tu casa, marciana,
y lloraremos juntos
en esta vida que sabemos que se acaba.
martes, 7 de abril de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
Déjame ver la vida a través de tu mirada, y te prometo que el tiempo nunca terminará.
Te apetece descubrir un planeta nuevo?
Gracias por ese pedazo de luz que me has dado.
Publicar un comentario