martes, 27 de enero de 2009
jueves, 22 de enero de 2009
Quiero ese miedo
Siempre vestida, siempre con esa cara que recordaba el amanecer rojo de tu ira, siempre con esas manos que no tiemblan, seguras en su ser aburrido y apoyadas en las rodillas como aquellos porteros de antes. Voy a escupir en esa actitud vehemente de barbilla levantada y caminar firme. Voy a reirme de eso que muestras por que es tan mentira, que ni el más profundo tonto de pueblo permite que le tomen el pelo con tus patrañas. Voy a cagarme y mearme en tu rostro hierático de altiva resolución. Voy a tener miedo, porque me da toda la vida que tu virilidad femenina me ha quitado, por que me llena de humanidad y me revela ante las armas de la indiferencia. Voy a ahogarme en el sudor de mi temor, para recuperar la esencia de vil hombre, ese que llora por las noches por lo perdido, que disfruta de los momentos de placer como si fuera la última vez que lo va a sentir, que solo se ríe del humor absurdo del payaso borracho...
sábado, 17 de enero de 2009
Se me queda pegado el frío a las manos. Sube por las muñecas y la cara interna del antebrazo hasta llegar al codo y lo mantine en una posición neutral, ni doblado ni rígido. Al mismo tiempo, como si fuera un complot entre el frío y la soledad para acabar con mi ser místico, mis pensamientos se vuelven terrenales y desaboridos. El frío sigue avanzando y empieza a llenarme el pecho y el vientre de sus estalactitas de muerte. Mi mente, ya perdida en la medianía, se deja acompañar de los sueños de la noche pasada, en los que no volé, ni corrí por encima del agua, ni hablé con las plantas del Amazonas, ni compré una isla por una cóctel, de esos que a mi me salen tan ricos. No sé si dejarme llevar. Puede que así se acaben esas noches de soledad profunda de alma inquieta. Igual si dejo que esa asquerosa normalidad de pensamiento tome posesión de mi, igual si hipoteco los momentos de ensoñación a alguna que otra lucided, igual si cambio el pop por el rock and roll y acompaño a esa gente que me quiere arrastrar hasta lo genérico; igual así salen de mi cabeza esas ideas tontas de grandeza personal, en las que soy feliz con mi alma gemela en un edén lleno de esos pedazos de realidad que nos hacen soñar en vida, y disfrutar del paraiso personal de la que sólo los dos entedemos como panacea. Igual no merece la pena seguir luchando dentro de mi y debería hacer caso de los que me dicen que el amor se hace y el sexo no es tan importante. Seguramente dejaré de sufrir, pero también dejaré de vivir.......
martes, 13 de enero de 2009
utilidad, aunque suene terrenal
Empiezas un blog. Intentas expresarte, haces que cada post sea una pequeña parte de ti, ya sea en ese momento, o de eso que consideramos inherente a nosotros, aunque el tiempo demuestre que es únicamente así, también en ese momento. Usas tus palabras, usas poemas de tus autores, usas canciones de tus grupos e incluso anuncios de televisión y fragmentos de películas. Dejas que los comentarios complementen lo que tú querías decir y lustras un poco el ego con cada desconocido que te deja impresa su visión. Incluso te permites borrar algún comentario si con esa altanería que te da el saberte creador de un blog (ya sé que no tiene explicación, pero es que desde el momento que publicamos el primer post sale el Juan Manuel de Prada que llevamos dentro) opinas que las palabras no están a la altura, o que no han llegado a lo más intrínseco de las tuyas.
Unos días después relees. Pueden pasar semanas, incluso meses, pero llega un momento en que tienes curiosidad por lo que pasaba por tu cabeza en aquel tiempo de no infelícidad. Y hay es donde toma sentido el blog, para no olvidar, para recordar, para descubrir de que te ha traido el amor y la felicidad, para pedir que vuelva el tiempo pasado, o para darte cuenta que nunca has estado mejor que ahora, para escupirte por tu actitud y vanagloriarte de tus azañas, para tener siempre presente que cualquier tiempo pasado fue mejor, o peor, o que simplemente nuestra historia es la que es y no tenemos que aprender de ella, si no vivirla, para esperar a que vengas a sentarte a mi lado y sentir que aunque vengas no te quedarás, para rezar por que se repita sólo alguna vez por que la vida te ha dicho que no te mereces que sea para siempre, para dar gracias y agradacer, maldecir y rechazar, escoger y labrar, para ti y para mi y el anuncio de cocacola...
Unos días después relees. Pueden pasar semanas, incluso meses, pero llega un momento en que tienes curiosidad por lo que pasaba por tu cabeza en aquel tiempo de no infelícidad. Y hay es donde toma sentido el blog, para no olvidar, para recordar, para descubrir de que te ha traido el amor y la felicidad, para pedir que vuelva el tiempo pasado, o para darte cuenta que nunca has estado mejor que ahora, para escupirte por tu actitud y vanagloriarte de tus azañas, para tener siempre presente que cualquier tiempo pasado fue mejor, o peor, o que simplemente nuestra historia es la que es y no tenemos que aprender de ella, si no vivirla, para esperar a que vengas a sentarte a mi lado y sentir que aunque vengas no te quedarás, para rezar por que se repita sólo alguna vez por que la vida te ha dicho que no te mereces que sea para siempre, para dar gracias y agradacer, maldecir y rechazar, escoger y labrar, para ti y para mi y el anuncio de cocacola...
sábado, 10 de enero de 2009
viernes, 9 de enero de 2009
La tarde de ese día me trajo una sonrisa gris y azul, una mueca de esas que no sabes que te piden y que no dejas que te dejen indiferente. La nieve caía sobre los hombros de la gente y parecía pesarles mucho. Y es que no tengo nada que contar salvo mi ansia. El deseo tapado que sólo conocemos yo y yo mismo. La necesidad escondida tras mi sonrisa de buen chaval, tras mi expresión de satisfacción. Y la gente me dice: "no pareces lo que eres, cuando te conozco me gustas más,... o menos". Y no acaban de entender que no lo busco, que no intento ser aceptado ni negado, que tampoco busco ser yo mismo. ¡Qué me expliquen qué es ser yo mismo! ¿Alguno de vosotros sois yo mismo? Nunca he visto a nadie que sea él mismo, no creo que tengamos la capacidad de ser nosotros, ni de ser otra persona. Somos, nos manifestamos y tratamos de describirnos para estar tranquilos. Por que sabemos que actuar bajo un patrón de conducta tranquiliza nuestra conciencia, esa que nos obligaron a tener y de la que me pienso desprender en cuanto pueda. No voy a ser mejor, tampoco voy a ser yo, voy a vivir sin matarme pero como Chinasky.......
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