martes, 2 de diciembre de 2008


EL mar se desperto esa mañana apurado, queriendo llegar pronto a la noche, como escapando de las horas de sol. Al parecer tenía una cita y estaba ansioso. Le preocupaba lo que pudiera deparar. A media mañana no paraba de preguntar si podía irse ya, y las olas le preguntaron si había perdido la cabeza, "¿qué hacemos si no nos agitas?". El sol llegó a su cenit y sus rayos se veían entre muchas nubes, pero el mar apesadumbrado rezaba por que se se cansase pronto de ese día. Las gaviotas y los cormoranes ni si quiera se atrevían bucear para pescar, por que temían que el mar se fuese antes de que les diese tiempo a salir a la superficie. La superficie, ella si que estaba confundidad, después de tanto tiempo juntos, no sabía a que atenerse. La oscuridad llegó por fin en ese día, el mar se alegró y se fue con su cita. Al día siguiente el mar le dijo a una foca que no había sido para tanto...........

2 comentarios:

pequeña extraterrestre dijo...

Pregúntale a ese mar,que se ve desde tu ciudad, si aún me recuerda. Pues un verano muy lejano dejé que me curará todas las penas.

Mitxi Panero dijo...

Fue él el que me susurró al oído lo de su cita, debía de pensar que venías de nuevo a visitarle......