jueves, 1 de enero de 2009

Me da un poco de miedo. Sabes, está en mi naturaleza. No quiero depositar todas mis esperanzas ni hipotecar los sueños de las noches en que sueño. A veces incluso me da miedo alegrarme de su llegada y pienso que el pasado no estuvo tan mal. No, eso no, sé que peor no puede ser. Partamos desde ahí entonces. Le pediré un chocolate para desayunar y una mandarina a medio día, cosas pequeñas. Igual día a día, amanecer tras anochecer, igual poco a poco y sin prisas, igual no esperando grandes cambios sino mutaciones infinitesimales, igual así, éste será, despacito, mejor que el anterior. Puedo caer en el error de creer que me merezco todo por haber sufrido, que alguien que no sé quien es me debe algo que está obligado a pagarme y volver a caer en la rutina del desencanto. No Mitxi, en ese momento pararé, me tomaré una copa, miraré al cielo y pediré una pequeña cosa que se pueda cumplir pero que me suponga esfuerzo. Algo que solibiantará el sinsabor de los sueños rotos y los deseos no cumplidos, algo que me susurrura al oído: "la vida es maravillosa, cada amanecer es distinto y mañana vendrá otro"......

1 comentario:

pequeña extraterrestre dijo...

No tengas miedo. Cierra los ojos y déjate llevar.